Entradas

La revuelta.

Imagen
 Comenzamos la exploración por la que ya suponíamos "La casa de corrupción" de la que hablaba una de las cartas de Madam Eva.        En el primer piso encontramos un dormitorio que intuimos era del hijo, otro dormitorio lleno de muñecos con símbolos grabados en el pecho, nos parecía haber visto alguno en alguna parte pero fue Wok Wuk quien nos dijo que eran símbolos de tribus del norte así que asumimos pertenecía a Izek. Al abrir una tercera puerta encontramos una habitación extremadamente austera, de piedra desnuda con varios enganches con algunos grilletes a diferentes alturas, una mesa de herramientas con manchas de las que no queríamos saber el origen pero de las que no teníamos muchas dudas y en una esquina había un hombre encadenado semiinconsciente. Le liberamos y le llevamos a la habitación de Victor, ya que la de Izek era bastante perturbadora. Seguimos investigando este piso sin encontrar nada llamativo. Subimos al segundo piso haciendo un repaso rápi...

Vallaki, el pueblo de la felicidad.

Imagen
      Teníamos delante nuestra una muralla impresionante, más para estos lares. Necesitábamos encontrar algo de seguridad después del encuentro con esas horribles ancianas. Ya lo decía mi padre, nada da la felicidad y menos un pastel de carne...     Un guardia nos paró e interrogó sobre nuestros asuntos en la ciudad. Nos comunicó que llegábamos a tiempo para las siguiente festividad, la cual se celebraba en tres días y al Burgomaestre le haría especial ilusión tener nuevos participantes. Todo ello en el tono desapasionado que ya habíamos escuchado en la ciudad de Barovia y parece que caracteriza a las gentes de toda esta tierra.      Nos dirigimos a la posada para poder comer algo, recabar información y tener un lugar donde dormir durante el tiempo que permaneciésemos en esta ciudad. Era el doble de extensa que Barovia, pero había una pesadez en el ambiente mayor. Los aldeanos con los que nos cruzamos apenas prestaban atención a su alrededor ...

Antes de la historia

La pequeña Alasse siempre se había sentido desplazada en su aldea. Ser la única semielfa en una aldea humana no contribuía a mejorar ese sentimiento. Su padres adoptivos siempre habían intentado hacer que se sintiera integrada, pero ella se sabía distinta. Quizás fuera por sus orejas, ligeramente puntiguadas, o por su curiosidad innata que no parecía compartir nadie en aquel lugar donde la gente estaba más concentrada en trabajar para salir adelante un día más que en descubrir el mundo. Earsel y Kanon se despidieron de sus compañeros. Sus experiencias en la pirámide les habían afectado a todos en mayor o menor medida. Lilith e Ian decidieron volver a Refugio Invernal, mientras que Derkin partió hacia Cormyr a reunirse con aquellos compañeros de los que se había visto separado al quedar encerrado en la pirámide. El explorador y la maga decidieron partir hacia la costa de la espada,en busca de nuevas aventuras. La vida en las montañas era dura. Wuk pertenecía a una tribu de bárbaro...